Comienza la cuenta atrás para el concierto de Lady Gaga…


El domingo es la gran noche… 

Haber tenido la cabeza en otro sitio no es excusa para no preparar debidamente semejante evento, así que por lo menos puedo decir no sin orgullo que empiezo a dominar la coreo de «Telephone» (aunque todavía tengo que practicar para añadir la NRG que requiere) y que tengo medio claro el estilismo.

Este será mi homenaje. En versión brunette, claro (qué Gaga me perdone…), porque tampoco es plan de rendirse totalmente a los salvajes impulsos de la crisis de los 40 anticipada (hay que ver qué precocidad la mía, algunas veces…) y someterme a un caos capilar (pasarme por la cabeza se me ha pasado, no creáis…)  que después sólo remediaría un rapado a lo Britney…(bueno, el tema peluca no está del todo descartado, pero es que eso luego da calor, pica y molesta cantidad, y no sé si me apetece pasarme el concierto como si tuviera la sarna). Ah, y de «total look» nada, sólo de cuello para arriba, pero únicamente porque estamos en Diciembre y en Madrid hace un frío que pela!


Con mi poca pericia en las artes de la peluquería y el maquillaje, es probable que me parezca más a Axl Rose de resaca que a la Stephani, pero todo sea por mantener alta la moral de las tropas…

Por cierto, críticas y comentarios sobre el concierto en Barcelona no he querido leer (ya me han llegado algunas cosas sin yo quererlo y me he rebotado bastante) para mantener puro el espíritu y enfrentarme «virgen» al momentazo del año. Ya comentaré por aquí mis impresiones, aunque muy objetiva no se puede ser cuando se acude a un concierto cuyas entradas compraste en el mes de junio (fecha, por cierto, en la que me rendí completamente a los encantos de esta fabulosa mujer…)

Así pues, últimos ensayos, prueba de maquillaje y sólo nos quedará encomendarnos a la Gaga.


Si la curiosidad morbosa no os deja vivir por saber cómo me convulsionaré al ritmo de la frenética música, a partir de 07:30. Ein… Zwei… Drei!