Deseadme suerte…

Mi abuelo Mónico era un tipo extraordinario. Como era ATS, durante la guerra del ‘36 fue Teniente Sanitario (en el bando republicano, faltaría más…), y así me facilitó el poder gritar con orgullo aquello de “somos los nietos de los que perdieron la Guerra Civil”. Sólo por eso ya se habría ganado mi favoritismo entre todos mis ascendientes.

Pero es que además era un hombre muy moderno para la época, emprendedor, y además, un poco golfo. Había dos frases que él siempre decía y que se me han quedado grabadas a fuego a modo de leit motiv en mi vida: una es “el que tiene vergüenza, ni come ni almuerza”, la otra “que me quiten lo bailao”.

Yo vergüenza, lo que se dice vergüenza, pues tampoco tengo mucha, creo que va a ser genético esto… [va en el pack con la legendaria “mala leche” de Los Mónicos, que es como llaman a mi familia en Torrijos (Toledo) y alrededores, lugar de procedencia de la mitad de mi linaje, por ser éste el nombre también de mi bisabuelo]. Y bailar, pues digamos que he bailao lo mío (y lo que me queda, que conste).

Antes de venirse con toda la familia a Madrid en 1960, mi abuelo tenía un cine (de hecho “el cine”) en el pueblo, en el que a veces se hacían también representaciones de teatro. En cierta ocasión estaban montando “El Enfermo Imaginario” de Molière, con tan mala suerte que el día de la función, el que iba a representar el papel principal dijo que no salía, que le daba mucha vergüenza (espero que a este tarugo lo dejaran sin comer un mes, es lo que habría hecho yo por tamaña deserción…) así que mi abuelo, que tenía mucha memoria además, se puso el pijama (que más bien eran unos calzoncillos de esos largos de antaño), agarró sus frases y salió a escena. Al parecer se pasó media obra dando el culo al respetable para escándalo de viejas y mozas casaderas de la comarca y algarabía del resto. Tuvo tanto éxito que tuvieron que repetir la función. Así era el abuelo.

En 1955 se rodó una película titulada “Duelo de pasiones” en el vecino pueblo de Rielves. Un drama de relleno de esos que se hacían para los programas dobles. La dirigió Javier Setó, al que no conoceréis, pero que tiene en su palmarés glorias del Séptimo Arte como “La saeta rubia”, “Pan amor y Andalucía” o “La abuelita Charleston”.

Duelo_de_pasiones

No me digáis que el póster no es una delicia… Yo me pregunto: ¿Para cuándo en Blue Ray?

Entre el elenco actoral están grandes figuras de la cinematografía patria como Arturo Férnandez, Manolo Gómez Bur o Laly Soldevila. El problema es que éstos debían de hacer de secundarios por estar empezando en esa época, porque a los protagonistas yo no los conozco de nada.

El caso es que el abuelo que, como ya más o menos os habréis hecho una idea, tenía más cara que espalda, acabó metido en la peli. Pero no os creáis que formó parte de la figuración como muchos otros paisanos de la zona, no. Él era un extra con frase (doblado posteriormente, eso sí). Hacía de un notario (mi abuelo tenía planta para eso y para más) que llegaba en coche al pueblo, digo yo que a dar fe (ya no me acuerdo).

La peli tuvo 2.455 espectadores. Un exitazo. Pero en mi pueblo cuando se estrenó no cabía un alfiler: todos fueron a verse en el cine. Tanta huella ha dejado, que el año pasado cerró el III Festival de Cine Histórico Comarcal que se celebra en Torrijos.

Resulta que por milagros de la historia, en 1992 pusieron esta peli en Telecinco (seguramente el que la programó muriera poco después en el garrote vil, porque por mucho que sea mi abuelo, la peli es un rollo pollo) durante un ciclo de pelis españolas (malas). Mi padre la grabó, todos vimos al abuelo, y tan felices. Pero hete aquí que un día van a echar la Vuelta Ciclista/peli de romanos infumable/o vete a saber qué, y nuestro querido Harvey va y la borra para grabar aquello encima. Un sacrilegio, una ignominia, un ultraje para la historia familiar. Vamos, como cagarse en el león rampante del escudo de alguien…

Como de momento esto es lo más cerca que vamos a estar del mundo del cine (hombre, tengo una prima que parece que apunta maneras de actriz y tiene trazas de corista, pero como no se aplique no la veo ni presentando el Teletienda), nos hemos propuesto recuperar esa reliquia ancestral sea como sea. Y como que me da que no va ser fácil tirar de Megaupload…

Así que la semana que viene me presentaré en la Filmoteca Nacional para solicitar una copia del documento gráfico que demuestra mis dos grados de separación con esta buena mujer:

Creo que me tendré que inventar que estoy haciendo un trabajo de investigación para escribir un libro muy erudito e interesantísimo, “El cine árido y mesetario en la época de Franco” se va a llamar (vamos, un best seller, con lo que saque no me va a dar ni para pagar los derechos del título a quien me lo inspiró).

Lo dicho, deseadme suerte.