Lady Gaga ha sacado el video de “Born This Way”

No esperéis un video mío mientras lo comento, que una ya tiene una edad…; ni un análisis en profundidad, que no tengo ganas, pero os dejo unos adjetivos con mis impresiones así, a vuela pluma (hay que jorobarse lo pedante que puedo llegar a ser…)

Ochentil, feo, bizarro, barroco, un poco asquerosito, pretencioso casi todo el rato, impresionante a veces, sucio, grotesco, lo del capital H-I-M siempre me ha encantado, kriptoniano, las coreografías un poco de Fama A Bailar, no?, y esta chica tiene que estar siempre en bragas??, mira no, se ha puesto un traje y mola, el tema de los pómulos da grima, oye; anda, mira qué culito; no tan pervertido como cabría esperar, ains…, y al final… se convierte en Madonna! No sé cómo tomármelo.

La canción me gusta, me parece muy apetecible para bailarla. El video lo veo más en la línea feísta y un poco aburrida de “Alejandro” que otras cosas suyas sublimes como “Paparazzi”; y aunque tiene algo de la bizarrez de “Bad Romance”, no está a la altura. Me esperaba bastante más.

What are you gonna do? Otra cosa más decepcionante, debimos preveerlo…

La Femme Fatale en el cine (III)

Otra tanda de mujercísimas mientras nos vamos acercando al final de la serie.

Alerta: Spoilers a tope!

Rose Loomis en Niágara (“Niagara”, Henry Hathaway, 1953)

Qué la hace fatal: Pues os va a sonar a déjà vu, pero esta mujer con el impresionante cuerpo, la magnética cara y la sensualísima voz de Norma Jeane planea el asesinato de su marido (Joseph Cotten) neurasténico y celoso (que digo yo, ¿no era más fácil dejarle? Porque éste no tiene restaurante, ni es rico ni nada que se pudiera sacar de él, -a no ser que no me enterara yo bien, que la he vuelto a ver hace poco y el DVD no tenía subtítulos en castellano y tuve que ponerlos en inglés para sordos o como se diga de forma políticamente correcta: lo que tiene comprar pelis en países extranjeros…- Es que ya es matar por matar…). Y celoso con razón, porque Rose tiene un amante, un chulo cascadas, que ha sido agraciado con el dudoso honor de ser el encargado de dar matarile al esposo.

Cómo acaba: Fatalmente. El plan de asesinato fracasa cuando el marido se carga al amante. Entonces le entra un sed de venganza que no cesa hasta acabar estrangulando a Rose en una siniestra torre para, finalmente, terminar muriendo (bueno, se supone…) al caer por la espeluznante cascada del título al intentar huir en un barco.

Norma

Esta mirada de soslayo con boca entreabierta está siendo analizada por científicos de la UCLA Prostate University como potencial causante de eyaculación espontánea.

BTW: Niagara Falls me parece un lugar espantoso para pasar una luna de miel, un Congreso de vendedores rapaces o el puente de la Constitución. Todo el día con unos chubasqueros amarillos horrorosos y botas de agua que ya se han puesto antes la mitad de la población occidental del planeta y la cara siempre mojada (para los que lleváis gafas debe de ser el acabose). Yo soy de secano.

Jessica Rabbit en “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” (“Who Framed Roger Rabbit”, Robert Zemeckis, 1988)

Qué la hace fatal: Que la han dibujado así (y tener la voz de Kathleen Turner). Porque la verdad es que a este “dibu” de infarto, a pesar de su comportamiento extremadamente sexy y tentador y de ser sospechosa de asesinato, lo único que se le puede reprochar es haber estado jugando a “patty-cake” con el magnate Marvin Acme (y si la infidelidad hiciera “fatal”, yo no acabaría esta serie en los días de mi vida…).

Cómo acaba: Pues justo así, volviendo a casa con su maridito a seguir su vida de pareja asimétrica. Un happy ending, por fin!

Jessica Rabbit

Ver esto y sentirse un critter es todo uno. Pero tampoco la envidio porque para tener esa cintura habría que llevar los riñones en el bolso…

Gilda (Mundson Farrell) en “Gilda” (Charles Vidor, 1946)

Qué la hace fatal: Pues en realidad a esta mujer, indisolublemente unida a la melena pelirroja de Rita Hayworth, le pasa como a Jessica: que es todo fachada pero luego es una mujer decente que sólo ha cometido el pecado de enamorarse de Johnny Farrell (Glen Ford) al que puedo definir utilizando una canción de la Más Grande: “Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido, falso enano rencoroso que no tiene corazón. Lleno de celos sin razones ni motivos, como el viento, impetuoso, pocas veces cariñoso, inseguro de sí mismo, soportable como amigo, insufrible como amor.” Ofú, qué a gusto se queda una…

El caso es que el “enano rencoroso” siempre ha pensado que ella le fue infiel, así que mantienen una relación de amor-odio cuando vuelven a encontrarse siendo Gilda la nueva esposa del jefe de él.

Cómo acaba: Dando a Munson por muerto, se casan, pero Johnny sigue en sus trece hasta que un amigo común le hace ver que Gilda es irreprochable. El marido no estaba muerto (que estaba de parranda), e intenta matarles pero al final se libran de él y se van del país. Siempre pensaré que Gilda es mucho arroz pa’ tan poco pollo…

Como en su día ya puse el famoso “Put the Blame on Mame” (con bofetada incluida…-léase con indignación-), os pongo este otro número en el que se ve cacha y six pack.

Ya aviso que a Rita la tendremos en otro papel en el que sí que es Femme Fatale al uso, pero eso será otro día…