¿Hacemos una porno? (Kevin Smith, 2008)
29 agosto, 2011 10 comentarios
Hubo un tiempo, en la segunda mitad de los ‘90, en que Kevin Smith era uno de mis directores favoritos y me enorgullecía de haber seguido su estupenda evolución desde la insuperable (pero, en cierto sentido, inmadura) “Clerks” hasta la brillante “Chasing Amy” (sin lugar a dudas una de las mejores comedias románticas que se han hecho nunca), pasando por la divertidísima, gamberra y friki “Mallrats”.
Manda huevos…
Pero luego vino el declive cuando en “Dogma” las ideas parecían agotadas y la repetición comenzaba a campar a sus anchas por ese universo que ya no era original, sino que más bien empezaba a oler a rancio. Para colmo de males cometí el estúpido error de ver “Jay y Bob el Silencioso contraatacan” en el cine y eso es más de lo que mi corazón (y mi hígado) pudo soportar… (y eso a pesar del cariño que le tenía a los dos personajes protagonistas).
Lo de “Una chica de Jersey” no tiene nombre y prefiero fingir que nunca se rodó, así que para mí su siguiente peli fue “Clerks II”: otro ejemplo de que su particular mundillo de empleados con ínfulas frikis y llenos de frustraciones a los que les pasan cosas hilarantes en su cotidianeidad, tema que maneja y domina como nadie, se estaba quedando cada vez más y más pequeño y daba la terrible impresión de que Smith tenía miedo a salir de su New Jersey natal y no se atrevía a salir de ese entorno en el que se siente tan cómodo (tanto literal como figuradamente).
Mira, este corto tampoco lo había visto…
Tanto me había alejado de su filmografía que la peli que hoy os comento la desconocía por completo y pensaba que su siguiente obra era “Vaya par de polis” (horrible título en español para lo que me parece una buddy movie tontorrona), que tampoco he visto porque cuando supe de ella me pareció que este director, otrora promesa del cine independiente, ya no podía caer más bajo.
Smith tiene pendiente de estreno en España “Red State”, una peli de terror que parece que no ha terminado de convencer ni a los amantes del género ni a sus fans acérrimos, ya que se sale bastante de su tónica general. Supongo que le daré una oportunidad porque a mí me parece que por lo menos tiene el mérito de arriesgarse por una vez a hacer algo diferente… Además, está ya trabajando en su siguiente peli, “Hit Somebody”, una historia sobre hockey que se estrenaría en dos partes. Ya veremos…
En “¿Hacemos una porno?” Zack (Seth Rogen, un tío que se debe de estar forrando porque últimamente está en todas partes) y Miri (Elizabeth Banks) son dos amigos-desde-el-instituto y compañeros de piso cerca de la treintena que están en la ruina (además que ser un par de perdedores de cuidado) y a los que se les ocurre la feliz idea de rodar una peli porno con la que salir de la bancarrota. Como punto de partida para una comedia romántica no me digáis que no es original…
No sé vosotros pero yo esta versión de “Star Whores” sí que la vería…
El problema es que casi nada de lo demás resulta muy original. Tenemos todo aquello que ya conocemos del sobado universo Smith: protagonistas empleados en una cafetería (o similar) y la utilización de esta como escenario de la acción, los interminables parloteos de sus personajes (unas veces con más fortuna que otras), los omnipresentes tacos, la escatología, las referencias frikis y particularmente a Star Wars, algunos de sus actores fetiche (en este caso Jason Mewes y Jeff Anderson –Jay y Randal respectivamente-), etc.
El resultado, sin embargo, no es malo del todo: Es una comedia romántica gamberra en la línea de “Algo pasa con Mary” (aunque menos disparatada) o las últimas de Judd Apatow, tan de moda ahora, que se deja ver y que llega a ser realmente divertida en algunos momentos (en otros puede alcanzar altas cotas de plastez e incluso ser francamente desagradable en ocasiones) aunque el guión dista mucho de la redondez de “Chasing Amy” (desde mi punto de vista una de las pioneras en ese sub-género), sobre todo en la parte final en la que los acontecimientos se suceden de manera precipitada y horripilantemente convencional.
No, si al final resultará que lo del “timón holandés” va a ser algo romántico que te cagas… ;p
Aunque hay algo por lo que la peli merece la pena verse: Tracy Lords haciendo pompas de jabón con cierta parte de su anatomía…