10 razones para idolatrar el Glam Rock

Igual últimamente parezco Nati Abascal con unas copas y podríais pensar que soy una de esas felicianas a las que les encanta todo. Ni de coña, en realidad soy bastante hater y casi todo me da un asco horrible así que hay días en los que me cuesta asomarme al mundo sin ir dando arcadas.

Pero si hay algo que me gusta de corazón y sin esforzarme, es esta música. Tanto para aquellos que comparten el gusto como para los que no, allá van mis razones (y cada una de ellas vale por sí sola!…).

10. Porque sin el Glam Rock no habría habido Glam Metal!

¿En serio queremos, en aras de un gafapastismo mierder, renunciar a los relucientemente ochentiles Kiss, Bon Jovi, Gun N’ Roses, Twisted Sister, etc.? ¿A los teatrales desfases de Alice Cooper o del mismísimo Príncipe de las Tinieblas? Si vuestra respuesta está entre “sí” y “rotundamente sí”, mi cuarta parte de sangre metalera   os dice “Hipstéricas, cum on feel the noize!!”

Y solo era cuestión de tiempo que el Glam Metal degenerara en Hair Metal: ¡Por Diossssssssss, que nadie fume cerca de estas chicas!!!

[Para los que no soportan los cabos sueltos, los otros tres cuartos en que se divide mi corazón son: tecno-de-amplio-espectro, alternativismo (pretencioso o no) de ayer, de hoy y de siempre y ultrapetarda.]

 9. Porque hacía falta que el rock no se tomara tan en serio.

Los setenta estuvieron muy bien y vieron nacer cosas estupendas como los pantalones de campana (o a mí misma, sin ir más lejos, cosecha del ’74…), pero Led Zeppelin and company estaban haciendo que la cosa se tornara demasiado compleja y profunda, casi mística. Así que alguien tenía que romper la baraja y empezar a devolverle al género su espontaneidad, sencillez y hedonismo perdidos (ese fue Marc Bolan, by the way… ;p) y el rock volvió a ser salvaje!

8. Por los hombres maquillados ¿Hay que decir más???

La estética Glam era tan importante como la propia música y el mundo del rock se llenó de tacones, lentejuelas, purpurina, esmalte de uñas negro, leopardo y cuero. Y a mí me encaaaaaaantan esas “reinonas”. (Además que no sé de dónde creéis que sacó nuestro adorado Robert Smith esas pintas…)

7. Por un discazo llamado “Transformer”.

El primer álbum en solitario de Lou Reed tras su etapa en la Velvet es una de las mayores y más imprescindibles joyas de la música rock de todos los tiempos. Un conjunto de canciones perfecto producido por Bowie y que  conjugaba de manera magistral pero con simplicidad sorprendente la “experimentalidad” protopunk (y hasta noise) con el glam más delicioso.

Para rematar la jugada contiene una canción que es casi magia (aunque no sea glam rock), un bálsamo para el alma que es a la vez el veneno y su antídoto: escuchar el “Perfect Day” para mí es una liturgia que me purifica y me devuelve la inocencia, la fe y hasta la virginidad!

Aunque si hablamos de Glam, lo que toca reivindicar es la libertad con la que estos músicos reinventaron el rock cuando parecía, como una vez cada cinco años, que era un género agotado…

6. Por la extraordinaria pulgada cabreada de Hedwig!!

Un chapucero cambio de sexo (reasignación de género, se dice comme il faut, pero me suena tan peor como llamar a tus viejos “ascendientes en primer grado”) para huir de la RDA, una nueva vida trash en la América profunda que nunca es como nos prometieron, una historia de amor/odio con efebo oportunista y una banda de rock paneslava on tour.

John Cameron Mitchell se lo guisa y se lo come en uno de los más brillantes y originales musicales de todos los tiempos (creédme, de otra cosa no entenderé, pero de eso…), donde TODAS las canciones de Stephen Trask son memorables pero “The Origin of Love” es legendaria. Y aunque mi favorita sea “Wig in a Box” (porque es un himno a ese momento “nena, sécate las lágrimas y pasea tu divinidad con la cabeza bien alta all around de world, porque tú lo vales), me apetece que Hedwig os cuente en primera persona y con toda su rabia trans la desgraciada historia de su “angry inch”. Pero permitidme que sustituya el habitual “Un… dos… un-dos-tres!” por un “…cinco, seis, siete, ocho!”

[Si no la habéis visto tenéis una deuda pendiente con el Universo (seguro que tendréis millones, perracas, no me extraña que el karma se os ponga de patas… por eso yo para lo de pagar mis deudas soy bastante Lannister…) así que id a buscarla a vuestro proveedor habitual de materiales audiovisuales. Pero si no la encontráis  decídmelo y montamos sesión en casa, que para eso están los amigos!]

Si os va el tema, hay algunas  pelis más que lo celebran son  “Velvet Goldmine”, que la verdad es que la tengo un poco olvidada (pero tenías razón en que no está mal, la que sí era un mierdón rotundo era “Studio 54”; es que las dos son del mismo año y se me mezclan… ;p) y “Desayuno en Plutón”, que no he visto pero que ando buscando… Y “Billy Elliot”, que tiene su banda sonora llena de temazos glam!

5. Por su influencia en tantas bandas y artistas que molan.

En los ’70, muchos coetáneos juguetearon a ser glammers y no hay más que escuchar estas canciones de los Stones, Iggy (& The Stooges o  by himself), Brian Eno o New York Dolls (o ver las pintas que llevaban) para entender que el glam rock pegaba fuerte.

Ya en los ’80, este estilo influyó decisivamente en la estética de artistas y bandas que después iban a tener trayectorias tan distintas como Billy Idol, The Cure,  Siouxsie and The Banshees, Soft Cell o The Human League.

En los ’90 el glam seguía representado por bandas como Suede (muuuuuuy glam!!), Placebo  (han sido descritos como una versión glam de Nirvana) o Marilyn Manson (más en la honda del Shock Rock de Alice Cooper).

Por suerte en la actualidad tenemos a Scissor Sisters que mezclan un montón de géneros pero siguiendo siempre el hedonismo glam.

Ainsss… qué le vamos a hacer, la verdad es que I love rock and roll!!

4. Por permitirnos disfrutar de Susan Sarandon en sostén y combinación cantando su lujuria a los cuatro vientos!!

¿A dónde llevarías unos guantes de goma, un periódico, un rollo de papel higiénico, una pistola de agua y confeti? Pues sin duda a una proyección de “The Rocky Horror Picture Show” con participación de la audiencia. Y es una de las experiencias más divertidas que se pueden vivir en un cine!!

El día de Halloween lo podréis comprobar en la Sala Ya’sta de Madrid. Yo me temo que no podré asistir porque siendo a las 18:00 horas no me da tiempo a cardarme el pelo a lo Magenta… ;p

En fin, que el Dr. Frank-n-furter era el paradigma de otra de las señas de identidad del glam rock: la ambigüedad sexual…

Os diré que tengo el vago pero inquietante recuerdo de haber visto en la adolescencia “Phantom of Paradise” de Brian de Palma (joder, así como iba a ser yo una niña normal…) y la tengo que buscar porque esta fantasía inspirada en “El fantasma de la ópera”, “Fausto” y “El retrato de Dorian Grey” tiene una pinta suculenta en grado sumo!!

3. Porque la Movida (esa quintaesencia de lo punk y lo glam pasada por el tamiz trash de lo cañí) no habría sido lo mismo!

¿Os imagináis una infancia o pre-adolescencia sin Alaska y los Pegamoides (o Dinarama), Parálisis Permanente, Radio Futura, Zombies, Almodóvar y McNamara o Tino Casal (ooooh, pedazo de viadeaco!!!)? Habría sido como crecer durante un deplorable gobierno del PP… Puaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaagh, mi pobre pequeñaaaaaaaaaaaaa!

2. Por todas las arañas de Marte…

Siempre he dicho que a mí el Duque Blanco me la traía bastante floja y que el único que me interesaba era Ziggy Stardust, pero después de haber estado repasando su discografía, ganas me dan de escribir un subpost titulado “Como aprender a amar a Bowie en 13 tracks que hasta una ignorante y renegante como yo conoce”… En lugar de eso os haré una lista y si después de escucharla con atención no os parece que lo que este inglés de pupila eternamente dilatada ha hecho por la música popular sólo los superan Lennon y McCartney, pues peor para vosotros!! ;p

Lo que está fuera de toda duda o subjetividad es que “The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars” es el disco más importante del glam y uno de los grandes de la historia del rock. Canciones como “Starman” o “Ziggy Stardust” son obras maestras del arte.

Pero mi fav y la que tengo en la cabeza toda la semana (jo, es que escribir esto está siendo titánico…) es “Moonage Daydream” (“I’m an alligator, I’m a mama-papa coming for you; I’m the space invader, I’ll be a rock ‘n’ rollin’ bitch for you…”): Atención al guitarrista Mick Ronson y su controlada porque se os van a follar vivos durante el solo!!!

Y hablando de todo un poco, para salir a actuar con esa pinta de “Bimba Bosé  con mullet rosa y mini quimono de mangas abullonadas”, hay que estar muy seguro de tu (bi)sexualidad, ¿que no?

1. Porque somos los HIjos de la Revolución!!!

Ya nunca sabremos cómo se habría reinventado Marc Bolan si aquel mini que conducía su novia  no se hubiera estrellado contra un árbol cuando sólo tenía 29 años… Irónica muerte para alguien que nunca aprendió a conducir porque, aunque le encantaban los coches, tenía miedo a una muerte prematura y cuyo Rolls Royce (“cause it’s good for my voice”) blanco había sido prestado ese día. El destino quiso que nunca dejase de ser un chico del Siglo XX…

Pionero del glam rock, Bolan sentó con T-Rex las bases del género a base de boogie rock pegadizo y bailable pero con riffs potentes, letras hedonistas y esa actitud y forma de interpretar extraordinariamente sexy….!!

Desde el punto de vista estético introdujo las chisteras, las boas de plumas y la purpurina… Ains… cuánto le debemos las petardas de este mundo!!

(Habéis visto a Elton John con su pelo original??)

Para mí Bolan es el paradigma de la Estrella del Rock y a veces es difícil explicar (más allá de lo obvio) porqué algo nos gusta tanto que se nos cuela dentro y empieza a formar parte de nosotros. Quizá es simplemente una pieza que encaja a la perfección con quien somos en realidad cuando nos despojamos de nuestras fachadas y caretas. No hay duda de que debajo de capas y capas de  sesudas y pseudointelectuales racionalizaciones no hay más que un pequeño corazón de metal recubierto de una fina capa de purpurina..

Y puede, y solo puede, que sí que sea algo mitómana after all

Hasta aquí mis razones para amar el glam rock. Sería genial si he conseguido acercar este estilo a alguien que no lo conocía o con quien no empatizaba. (Si os ha gustado, compartidlo con vuestras 500 mejores amigas glammers!). Como hay muchas otras razones, he creado una lista de Spoti con estas canciones y muchas otras por si os apetece seguir disfrutándolo o hacer un día una fiesta glam (invitadme, bitches!!).

Y aquí irían ahora los títulos de crédito. (Dejemos que sólo la música importe, vale?)

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6 Responses to 10 razones para idolatrar el Glam Rock

  1. ¡Realmente insuperable! Estoy deslumbrada con tanta purpurina… Yo soy mas de Boquete pero he comprobado que me queda mucho karma que ganarme aun. Besotes.

  2. Me vas a tener que explicar eso de “Boquete”…
    Besazo, guapa!

  3. Perse says:

    Que buena…. y solo añado “JA!”. Claro que tenía razón y que “Studio 54” era una basurilla 🙂

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